Capilla ardiente del P. Jaime Bonet

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Candy (América latina):
"Conocer a Jaime fue empezar una nueva vida en Dios, me regaló la fe y una vida con sentido. Ahora estás ya en los brazos de María y en compañía de la Trinidad. Un abrazo a toda nuestra familia Verbum Dei y a continuar fieles en la misión que nos deja Jaime 'vayan y hagan discípulos de todas las gentes'."

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Françoise (Francia):
"Te quiero agradecer, Jaime, por haberme dado a conocer este Dios compañero, amigo, confidente con quien puedo hablar cara a cara, corazón a corazón. Gracias por haberme desvelado LA PALABRA DE DIOS no como un libro sino como EL CORAZÓN DE DIOS QUE LATE DE SU AMOR. Gracias por el ejemplo de tu vida 'los ojos fijos en Cristo'. Gracias por tus pautas que me dejaban hecho polvo porque tocaban todo lo que, en mí era todavía del mundo y no de Dios. Gracias por el día en que pude pedirte perdón por haberte echado la culpa de mi crisis de cara al Verbum Dei y ver tu sonrisa y oírte decirme: 'Bueno... ahora sigues adelante' y me abrazaste. Gracias Jaime por darnos en herencia, a cada uno de nosotros miembros de la Familia, tu mismo fuego misionero."

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Astrid (Estados Unidos):
"Te doy gracias Padre, Hijo y Espíritu Santo por la vida del Padre Jaime, quien con el regalo de la Palabra de Dios me incorporó a la familia del Cielo. Gracias por haber tenido la oportunidad de verle, oírle, y conversar con él y saber que traía siempre la Buena Noticia de la Vida y el Amor."

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Gina (México):
"Gracias a Dios por darnos pastores como el Padre Jaime Bonet, que amó hasta el extremo y prendió fuego a la humanidad. Gracias por su vida entregada, apasionada y enamorada de Cristo. Gracias a Él es que el Verbum Dei existe y es ahí donde yo empecé a vivir y recobrar el sentido de la vida y del amor; donde encontré a mi Padre Dios, mi vocación de hija, de apóstol y mi vocación al matrimonio. Porque DIOS ¡¡SÍ EXISTE Y HACE FELIZ!! Gracias a nuestro Fundador y a todos los que entregan su vida todos los días por el Evangelio. Unidos en la oración, un abrazo."

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Erik:
"Querido Jaime Bonet: Te doy las gracias por el carisma que has dejado en nuestras manos; por confiarlo no solo a los misioneros y misioneras que se dedican a tiempo completo a predicar la Palabra de Dios, sino también por confiarnoslo a todos los laicos y discípulos que sentimos que el carisma Verbum Dei también es nuestro."

 

Velatorio del P. Jaime Bonet

 

Libro: María madre mujer feliz

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"Lo primero que deseo comunicar al lector de este libro es que estas meditaciones han brotado de la oración y de la reflexión, con la intención de hablar sobre la Virgen María, en conexión con el Sermón de las Bienaventuranzas que Jesús predicó en el inicio de su vida pública. (Mt 5,1-12)"

María Belén Azorín López, FMVD

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María Belén Azorín López, misionera de la Fraternidad misionera Verbum Dei.

Es profesora de Biblia en el Instituto San Pablo de Verbum Dei. Reside en el Centro internacional de formación misionera Verbum Dei de Loeches, Madrid.

Nació en Yecla, provincia de Murcia. Estudio en la escuela de Enfermeras de la Ciudad Sanitaria "La Fe" de Valencia. Realizó sus estudios de Filosofía y Teología en la Universidad de Comillas, Madrid. Licenciada en Teología bíblica por la facultad de San Vicente Ferrer en Valencia.

 

 

Votos perpetuos de Daniel, Mitterrand y Francisco

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Este 01 de octubre, todos estáis invitados a un evento sin precedentes; te queremos invitar a nuestros votos perpetuos, estaremos muy felices de contar con todos vosotros, muchas gracias y os esperamos. 11 am en la capilla de la Trinidad, en el Centro Misionero Verbum Dei de Loeches. ¡Alegraos con nosotros!

 

 

Testimonio: Misericordiosos como el Padre

testimonio misericordiosos como el padre lc 6 36Teniendo como telón de fondo la celebración del jubileo extraordinario convocado por el Papa Francisco para el 2016, bajo el lema "Misericordiosos como el Padre", entre el 24 y el 31 de julio, un grupo de 14 personas nos juntamos en el Centro de Misionero Verbum Dei de Loeches para realizar una semana de Ejercicios Espirituales.

Siguiendo la invitación del Papa que nos propone seguir el ejemplo de Dios Padre, que pide no juzgar y no condenar, sino perdonar y amar sin medida, le pedimos al Espíritu Santo que nos aumentara la fe y nos enseñara a orar para dejarnos tocar por ese corazón misericordioso del Padre.  Acompañados por un equipo de tres personas de la Familia Misionera Verbum Dei integrado por Henrique - Sacerdote Misionero, Marisol - de la rama de Matrimonios Misioneros y Javi - laico misionero, nos adentramos en esta experiencia de dejarnos hacer desde dentro.

Estos Ejercicios Espirituales han sido para mí un tiempo de regalo y de gracia. Unos días intensos y ricos a la vez. En distintos momentos y de diferentes formas, hemos experimentado que grande y eterno en misericordia es el Amor de Dios por cada uno de nosotros y nosotras.

Él nos ha amado siempre, incluso antes de nacer; nos ha llamado por nuestro propio nombre y nos sigue llamando cada día y aunque algunas veces hacemos como que no escuchamos su llamada, Él no se cansa jamás de seguir llamándonos y saliendo a nuestro encuentro.

El Espíritu se expresa en nosotros en forma de novedad. Y yo he experimentado como novedad lo importante que es tener con todas las personas con las que compartimos el camino de la vida (familia, trabajo, estudio, profesión, amistades, comunidad, etc…) la misma mirada Misericordiosa que tiene y ha tenido siempre Dios para conmigo.  Además, he comprendido para conservar esa mirada es imprescindible orar y perseverar en la oración diaria. Sin esta oración no podemos mantener viva la relación con él y pronto nos veremos incapaces de amar como Él. Porque este amor no nace de nosotros, no es cuestión de voluntarismo, sino de recibirlo cada día para poder darlo. Y no podemos dar, lo que no tenemos. Aunque carguemos las baterías, éstas se acaban. Por eso necesitamos estar permanentemente conectados a Él, que es la fuente de este amor. Además, hay tantas situaciones para las que yo no tengo respuesta y necesito preguntarle a Él: Señor, ¿cómo actuarías y qué dirías tú? Cuando ponemos nuestra fe en el Señor, podemos llegar a ver y hacer cosas muy grandes. No estamos solos. Vamos con sus fuerzas y esto sobrepasa nuestras lógicas y nuestra manera de pensar.

Desde el día en que llegamos, el silencio nos ayudó a adentrarnos en la escucha del Espíritu, que a través de La Palabra de Dios se expresaba en nuestro interior. Las charlas, la oración para empezar el día, la oración con María, los ratos para compartir nuestras peticiones y acciones de gracias, las eucaristías, el resumen de cada día, las entrevistas de acompañamiento, el sacramento de la reconciliación, todo ha contribuido a crear el ambiente propicio para el encentro con el amor misericordioso del Padre.

Incluso me ayudó el hecho de que algunos días había mucho movimiento en la casa dada la presencia de otros grupos, de otras comunidades y carismas. Me alegraba que el Centro Misionero fuera un centro de espiritualidad abierto para que las personas podamos tener un espacio de silencio para el encuentro personal con el Amor del Padre. Lejos de interrumpir el silencio lo sentía como la presencia de Dios por todas partes que quiere llegar a todas las personas. La alegría de esas personas, la sentía como alegría de Dios. Cuando la presencia de Dios pasa en medio de las personas, se siente en el ambiente.

Le pido a Dios que como Comunidad oremos juntos para que nos sepamos vivir en su misericordia y sepamos concretarla en obras de misericordia para quién más la necesite. Muchas gracias Padre por este periodo de gracia que me has regalado.

Nidia

 

Testimonio: ¿Dónde estabas, hija?

testimonio donde estabas hija

Mi marido y yo hemos hecho Ejercicios Espirituales en Loeches, en la última semana de Julio. Yo iba con una sequedad espiritual muy grande, no podía ver al Señor en la oración ni en mi vida, y estos días me han ayudado a reencontrarme con Él. He sentido el abrazo del Padre, que me decía: "¿Dónde estabas, hija?"

He vuelto a sentir que el amor del Padre por mí es completamente gratis, que no me exige que sea buena, o me pone listones que tenga que alcanzar.

Me ha ayudado el saber que Él tiene un sueño para mí, y me doy cuenta de su infinita misericordia y paciencia para conmigo, y esto me da fuerzas para serlo con los que me rodean.

Me ha mostrado que, igual que yo siento su amor en mi vida, yo debo amar con ese mismo amor a los demás, con su ayuda, porque yo no puedo. Si no, ¿cómo van a conocer que Dios les ama?

Soy más consciente del cuerpo sufriente de Jesús, de las personas que conozco y que necesitan que alguien les ame al estilo de Jesús, y me anima a acompañarlos y a  mirarlos con sus ojos.

Y, por último, me encanta volver a ver el silencio de María, su sí a la voluntad de Dios, y me empuja a imitarla día a día en todos los acontecimientos de mi vida.
Por todo ello, y por mucho más, doy gracias al Señor por todo el bien que me hace.

Asunción

 

Poesía de Pilar, fruto de los Ejercicios:

Criatura tuya soy.
Tú me hiciste y me deseabas,
Tu espíritu me insuflaste,
A tu imagen me hiciste.
Yo, frágil y débil,
Sin Ti, no soy nada.
Tú me guías y conduces mis pasos
No siempre a la escucha estoy,
Del camino me aparto.
Tú sales a mi encuentro,
Me llamas, me tiendes lazos.
Seguro me encuentro
De amores colmado.
Tu ardor rebosa y nos encontramos.
Criatura tuya soy,
Conduce mis pasos.
Mantenme a la escucha,
Abre mis brazos,
Para poder acoger al necesitado.