Mi experiencia del Diplomado

diplomado maria belenEl Papa Francisco, en la exhortación apostólica “La Alegría del Evangelio”, nos invita a los cristianos a una nueva etapa evangelizadora marcada por la alegría.

Ante esta propuesta, entiendo que la alegría misionera a la que estamos llamados, es fruto de un proceso interior; es respuesta a una vocación que integra nuestra vida humana y espiritual, que se comparte en comunidad. Aprender a comunicar esta alegría al mundo de hoy, fue una necesidad que surgió en mi camino de seguimiento de Jesús; por este motivo opté por estudiar el “Diplomado en Teología para la Evangelización”.

Con estos estudios teológicos, la Fraternidad Misionera Verbum Dei nos brinda la oportunidad de formarnos para una mejor y mayor transmisión de la Palabra de Dios.

La Teología para la Evangelización, amplía el horizonte de la fe a un mayor conocimiento de Dios y de uno mismo. Durante ocho meses de curso compartimos enseñanza, aprendizaje, dudas, tertulias, experiencias, testimonios, amistad y compañerismo, creando verdaderos lazos fraternos; teniendo como fundamento de todo ello la oración personal y la eucaristía comunitaria. El alumno experimenta así, un bellísimo proceso de transformación, renovación y apertura.

Mi experiencia fraterna con esta comunidad, durante el curso, no puede ser otra que de “hogar y acogida”. Los misioneros atienden todas nuestras dudas, inquietudes y necesidades, con actitud de servicio.

La enseñanza recibida en este curso, afianza más mi propósito, como bautizada, a integrar el mensaje apostólico del Papa, en la misión que tengo dentro de la Iglesia. Lo aprendido me ha llevado a un mayor compromiso personal y social en medio los desafíos que vive nuestro mundo de hoy.

María Belén