El Diplomado reaviva la fe y la esperanza

diplomado maria luisaEl "Diplomado en Teología para la Evangelización" me ha abierto a una nueva comunidad de fe con la que comparto el deseo de saber más sobre nuestra fe cristiana y sobre la misión.

Cuando se trata de la fe, siempre la realidad supera las expectativas que tú te habías propuesto. En mi caso, el Señor me ha ido cambiando mis planes desde los inicios y me ha hecho ver que el proyecto de estudiar teología era más querido por Él que por mí.

En el Diplomado hemos podido compartir la vida unos con otros, como un gran regalo que supera todo tipo de amistad humana. Hemos estudiado, dialogado, hemos comido juntos, hemos orado unos por otros en comunidad; nos hemos echado de menos cuando alguno ha faltado, e incluso hemos gozado de la noche, contemplando juntos las estrellas.

El Diplomado reaviva la fe y la esperanza. Experimentas que eres alguien, que Dios cuenta contigo en esta empresa -no estás allí por casualidad-, y que es importante que te prepares para ello.

Personalmente, me he sentido miembro de la Iglesia en estos meses, como nunca antes lo había experimentado, de esta “Iglesia en salida”.  Lo que te aporta el Diplomado, no es solo una formación intelectual -que también-, sino antes de todo, un contagio de fe viva. Esto es lo que te alimenta y te da sentido.

En cuanto al conocimiento que adquirimos, no es sabiduría humana, es divina. En ella reconoces y constatas tu identidad de ser “Hija”, “Hijo” amado de Dios, y experimentas la gran herencia que estas llamado a disfrutar. Dios te invita también a descubrir tu responsabilidad al servicio de una comunidad universal de amor en la que nos ha unido. Depende de nosotros expandir el mensaje del Evangelio para que llegue a todos.

Agradezco a todos aquellos que han hecho posible esta experiencia del Diplomado, creando un clima de fraternidad, de servicio, y de estudio; que no había encontrado antes.

María Luisa